Involucrese en la vida de su hijo
El abuso sexual puede afectar a niños de cualquier raza, grupo socioeconómico, religión o cultura. No existe una manera infalible de proteger a los niños del abuso sexual, pero sí hay medidas que se pueden tomar para reducir este riesgo. A continuación, encontrará algunas precauciones que puede tomar para ayudar a proteger a los niños de su vida.

- Participar activamente en la vida de su hijo puede hacer que las señales de advertencia de abuso sexual infantil sean más obvias y ayudar a que su hijo se sienta más cómodo al acudir a usted si algo no está bien.
- Muestre interés por su vida cotidiana. Pregúnteles qué hicieron durante el día y con quién lo hicieron.
- Conozca a las personas que forman parte de la vida de su hijo. Sepa con quién pasa el tiempo su hijo, incluidos otros niños y adultos. Hable sobre estas personas abiertamente y haga preguntas para que su hijo se sienta cómodo haciendo lo mismo.
- Hable sobre los medios de comunicación. Los incidentes de violencia sexual suelen aparecer en las noticias y en los programas de televisión. Haga preguntas a su hijo sobre esta cobertura para iniciar una conversación. Preguntas como “¿Has oído hablar de algo así antes?” o “¿Qué harías si estuvieras en esta situación?” pueden indicarle a su hijo que se trata de temas importantes que puede hablar con usted.
Animar a los niños a hablar
Cuando las personas saben que sus voces serán escuchadas y tomadas en serio, es más probable que alcen la voz cuando algo no está bien.
- Enséñele a su hijo cuáles son los límites. Hágale saber que nadie tiene derecho a tocarlo ni hacerlo sentir incómodo, lo que incluye los abrazos de los abuelos o incluso las cosquillas de mamá o papá.
- Enséñele a su hijo a hablar sobre su cuerpo. Desde una edad temprana, enséñele a su hijo los nombres de las partes de su cuerpo. Enseñarle estas palabras le dará la capacidad de acudir a usted cuando algo ande mal.
- Esté disponible. Reserve tiempo para estar con su hijo y que pueda disfrutar de toda su atención. Dígale que puede acudir a usted si tiene preguntas o si alguien le habla de una manera que lo haga sentir incómodo.
- Hágales saber que no se meterán en problemas. Muchos perpetradores guardan secretos o amenazan a sus hijos para que no digan nada sobre el abuso. Recuérdeles con frecuencia que no se meterán en problemas por hablar con usted, sin importar lo que tengan que decir. Cuando acudan a usted, cumpla con esta promesa y evite castigarlos por hablar.
Para obtener más información sobre cómo mantener seguros a los niños, llame al (701) 323-5626.
- Esta publicación fue publicada recientemente en Dakota Catholic Action. Ver el artículo original.
