
A menudo escuchamos la pregunta: "¿Por qué los niños no le cuentan a alguien cuando les está pasando algo malo?" y muchos padres creen: “Mi hijo me diría si alguien estuviera abusando de él”. Las estadísticas muestran que el 73% de los niños no le cuentan a nadie sobre el abuso sexual durante al menos un año. El proceso de preparación es manipulador y está diseñado para mantener a los niños en silencio. Sorprendentemente, también es eficaz.
- Relación del niño con el abusador: solo el 7 % de los casos de abuso sexual infantil se deben a abusos cometidos por un desconocido. Lo más probable es que el niño conozca a su abusador, confíe en él y lo ame.
- Vergüenza y miedo: en muchos casos, los niños víctimas se culpan a sí mismos por el abuso sexual. Los abusadores suelen alentar esta actitud y decirles que son culpables o que nadie les creerá. Los abusadores pueden decirles que es un “secreto” y amenazar con hacerles daño al niño o a sus seres queridos si se revela el secreto.
- Erosión de los límites: el abuso sexual es generalmente un proceso más que una acción inmediata. Los abusadores construyen relaciones con los niños y sus familias. Desafían los límites con abrazos, palmadas, frotaciones y palmaditas que pueden parecer acciones inocentes. Cuando ocurre el abuso sexual, el niño depende del abusador y lo controla emocionalmente, confundido sobre qué comportamiento es aceptable y si se han cruzado los límites.
- Los adultos no preguntan. Es fundamental animar a los niños a hablar de las cosas que les hacen sentir incómodos, a hablar de secretos y a ayudarlos a entender qué es lo que es seguro y lo que no lo es. Si su hijo o un niño a su cargo revelan un abuso, escúchelo. Las denuncias falsas son poco frecuentes, entre el 2 y el 10 por ciento. Créale al niño y consígale ayuda.
Para obtener más información sobre cómo mantener seguros a los niños,
Llamada (701) 323-5626.
Esta publicación fue publicada recientemente en Dakota Catholic Action. Ver el artículo original.
